miércoles, 24 de octubre de 2007

Una chaqueta, tres opciones

Hace lo menos un mes, me compré en TRF esta chaqueta, fue un flechazo inevitable. Nos presentaron, me recordó vagamente al estilo de Miguel Palacio (ya sabéis, la colección de este otoño). Bueno, pues después de obsesionarme con ella un par de días, se vino conmigo a casa. Llegó entonces el momento de combinarla con lo que hay en el armario. y tengo tres propuestas.

La primera fue la que utilicé el sábado para ir al mercadillo de Nueva Andalucía (Marbella), compuesto por vaquero NafNaf, blusa fucsia de Sfera, cinturón como de ante en varios colores de Day A Day y zapatos de Balenciaga de mi mami. Como veis cambio de escenario, de la pared de casa al jardín de mis padres. El que me acompaña es mi Whisky, perro noble y fiel aunque un poco espeluznado.







Otra opción, el lunes para ir a trabajar (y a todo, es decir, todo el lunes), con los pantalones anchotes de zara y top debajo de manga a la sisa y zapatos rojos de ante de hace tres años recuperados para esta temporada, con detalles en fucsia y en naranja. Sobre todo, comodísimos. Perdonad que esté arrugada, pero hice las fotos cuando llegué a casa y eran casi las once de la noche.



Para terminar la que menos me gusta, de hecho me disgusta, pero como dijo alguien "necesito opciones". Va con camisa azul marino de manga 3/4, pero no me no me. ¿Alguna idea para cuando entre el frío de verdad, además de aparcarla en el armario? (esa no vale)



Cambiando de tema, os subo otros modeluquis, como lo que llevo hoy mismo, muy retro, con el vestido de Mango que ya conocéis, combinado con rebeca amarilla de la Puri del año pasado, cinturón del año maricastaña pero con una patina que lo hace en mi opinión más atractivo, medias grises (por fiiinnn ha refrescadooooo!!!!!!!!!!!!!) y Mary Janes negras del año pasado y que esta temporada me vienen fantasticamente bien. Quería ponerme las plataformas grises, pero llueve y me da pena mancharlas.






Ayer, pitillos negros, zapatos rojos again y el vestido de la mariquita en plan camisola (desde luego está dando juego).



Para terminar, minivestido negro con leggins adaptados (estirados) para tapar el talón, manoletinas y maxicollar.



Bueno, un besote a todas y espero que os guste.

Un descuentillo nunca viene mal



Pues eso, a mi me pilla un poco lejos, pero desde luego la tienda parece una monería, las marcas son estupendas (me encanta Alma Aguilar, cada día me gusta más), y un descuento, pues se agradece.

martes, 16 de octubre de 2007

De todo un poco...

No creáis que me olvido del blog, aunque lo parezca, es que no he podido postear, pero he ido sacando huecos para hacerme las fotitos.
Esto es lo que llevé puesto el lunes, ¿os acordáis del jersey negro finito que me compré en las rebajas de julio? Pues lo estrené por fin, ceñidito con el cinturón, los vaqueros rectos y como detalle, los zapatos de tacón animal print.
Lo que más me gusta sin ningún tipo de duda son las mangas. No me gustan mis brazos, son muy gorditos, y este tipo de mangas los disimulan un poco, así que yo tan contenta.


Posturistas para que se vean bien las mangas.


El sábado, después de la búsqueda infructuosa (la enésima) de un pantalón anchote con talle alto que me guste, encontré en H&M esta faldita vaquera que me enamoró, y encima baratita, así que se vino conmigo a casa. Me la puse el domingo con la camisa blanca, mis plataformas nuevas grises de Lefties (son genialeeeesss, tan cómodas y tan bonitas) snif snif, me tienen emocioná.

También llevaba una chaquetita negra, pero no me la puse para la foto (se me olvidó). Ya lo se, tengo que quitarles las pegatinas de las alarmas al zapato (soy un desastre y me acabo de dar cuenta).


Detalle de los zapatos de Lefties, muy retro ¿no?
La falda tiene el talle altito y una lazada en la cintura, perfecta para camisetas por dentro.


Y estos zapatos, tan ta ta chaaaannnn, me los compré en las terceras rebajas y no los había enseñado. Son de Bimba y Lola, de charol bicolor y la cinta de las merceditas se puede quitar y se convierten en bailarinas.

Las estrené con la chaquetita y el vaquero gris de Massimo Dutti con una camiseta básica y el bolsito negro parisino.

Un poco de color nunca viene mal, y en esta ocasión, decidí combinar este vestido morado de HM del año pasado, con zapatos y bolso rojo, y la verdad es que me gustó como quedó el conjunto.


Como véis aquí el calor no termina de irse.


Detalle del bolso rojo, que tendrá como mínimo unos tres años, pero creo que este año está bastante de moda, y me gusta mucho, es uno de mis favoritos.



Detalle de mis zapatos de Bimba & Lola.


Un besote, y espero que os gusten.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Un mundo perfecto

¿Cómo sería tu mundo ideal? Es la pregunta que me ha hecho Absolut a través de Buzz y la verdad es que me ha atraído pensar cómo sería, qué cambiaría. Pensé en volver a los tiempos de la niñez, y desear que las palomitas no engordaran (eso también lo deseo ahora) o que pudieses sacar la mano por el avión y probar las nubes, que sabrían a algodón de azúcar, pero muy suave. Como habéis podido observar, siempre he sido una glotona, así me va. De hecho, en mi mundo ideal todas tendríamos un tipazo de caerse "pa'trás".

Pero luego pensé, ¿no tendríamos que asegurarnos antes de tener un mundo? Las que me conocéis un poco, sabéis que en mi casa, lo de la sostenibilidad se vive intensamente, y mi mundo ideal creo que iría por ahí. En él, lo de la capa de ozono sería una leyenda urbana, y los animales no tendrían que estar en peligro de extinción. La plaga de topillos sonaría a broma, porque no habríamos acabado con sus depredadores naturales y la población estaría controlada. Los embalses estarían llenos y la gente no derrocharía agua.

Los coches funcionarían sin gasolina, sólo con energía solar, y de ese modo, nada de emisiones a la atmósfera. Los pirómanos estarían prohibidos y no se abandonarían perros, jamás. Y podrías entrar con tu perro (porque todos estarían super bien educados y vacunados), en todas partes.

En un mundo perfecto, nadie tendría que entramparse 40 años para pagar un piso de 40 metros, ni tendría que elegir entre tener una carrera o tener un hijo.

En un munfo perfecto, no existirían los odios y las envidias, y ningún niño moriría de hambre, pero que quede algo de marujeo al menos, si no todo serían taaaannn aburrido!!

Por supuesto, en las escuelas se enseñaría a vestir y se acabarían el mal gusto y las batas de boatiné, y los calcetines blancos y el horrible chándal merdellón, ya sabéis las que digo.

Lo de la violencia de género, eso, es que ni siquiera existiría porque nadie pondría en duda que los hombres y las mujeres son iguales y tienen los mismos derechos.

En un mundo perfecto, todo tendría sentido, todo el mundo sería educado y reinaría en sentido del humor, nadie tendría que jugarse la vida en una patera para buscar una vida mejor, porque podría tenerla en su lugar de origen.

En fin, tantas cosas que podría seguir hasta mañana. Por eso me gustaría preguntaros, ¿cómo sería vuestro mundo ideal?

Un besote.

lunes, 1 de octubre de 2007

Principio del reciclaje: Reutilizar

Hola a todos, os voy a contar mi última peripecia. Resulta que como estaba de vacaciones, mi hermana me encargó que le comprara en el Mercadillo de Huelin unas bailarinas de charol negras, y allá que me fui. En mi búsqueda, me topé con un puesto de montones de ropa de segunda mano. En un lado, abrigos de piel, en otro, chaquetas y abrigos de cuero y, en medio, ropa de punto.

Como soy una viciosa de esto de los montones mercadillosos, me lancé rauda a preguntar al nota en cuestión, que tenía pinta una pinta chunga de caerse de espaldas. ¿A cuánto son? Respuesta: a cinco euros. Pues a buscar. Tras varios intentos fallidos, encuentro una chaqueta azulona muy bonita, ochentera, pero con un corte recto y sencillo que de pronto vi con unos vaqueros y una blusa lady blanca o con rallas anudada al cuello. Me lo llevo, no sin antes probármela y mirarme en una camioneta. Mas rústico no se puede.

Paso dos. Yo esto lo tengo que limpiar como sea, así que me voy a la tintorería y me piden 42 euros. ¿Perdón? Lo siento, igual me equivoqué, pero no me gasto eso en una chaqueta que no se si estrenaré y que ha sido una pequeña locura.

Total, que pienso: "Yo esto lo meto en la lavadora". Jajaja, mi madre me iba a matar cuando se lo conté, pero algo tenía que inventarme, así que pensé. Esto es piel, así que un jaboncito neutro no le puede hacer daño.
Al final si le hizo un poco de pupita, la lavé refregando bien el forro y la tendí colgada de una percha. Se ha descolorido un poco, pero ahí está.

El siguiente paso fue untarla bien con un producto específico para hidratar la piel y frotar, y ahora está esperando en mi armario que haga un poco de frío.

Lo fuerte vino el sábado, cuando me llegué a Cortefiel y vi esta chaqueta negra a 225 euros!!!! ¿A qué os recuerda? Jajajaja, salvando las diferencias, y of course lo que yo he hecho con mi chaqueta, no me negaréis que son super parecidas, ¿no?



Esta soy yo con la chaqueta de Cortefiel en cuestión.



Otros temas
También me ha dado por recuperar cosas viejas. Estas botas eran marrones y estaban hechas un cirio, así que mi zapatero me las ha tintado en negro, le ha cambiado las tapas y las plantillas, y han quedado preciosas, mucho más que antes.



Aquí las botas con los guantes largos y la bufanda de Day by Day (mirar post anterior) que me he agenciado.



También ha sacado del altillo este bolso. ¿Os acordáis de ellos? Hace 10 años, los que estaban más in eran de El Caballo, pero el mío es verde seco y cámel, de Pierre Cardin, de mi etapa más seriota, y hoy por ejemplo lo llevo puesto. Aquí, con vestido de Bershka y collar de bolas.



Otra opción para el vestidito, con un bolso mostaza de Carol&Blanch. Tiene una manchita, por eso me salió tirado de precio.



Look para salir con los amigos. Pantalón anchote, top de seda, rebequita de hace un par de años de Zara con paillettes y zapatos beige de tacón, todo ello con mi cartera-bolso-pez de Nice Things del año pasado.



Aquí sin rebeca.



Detalle de la cartera-bolso-pez.


Y para terminar, una propuesta, 'La Molienda Verde', de Benalauría, donde Mariano y Antonio nos recibieron estupendamente y nos hicieron sentir como en casa. Ya estoy deseando volver al emparrado con vistas al Valle del Genal.